MADURACIÓN

Después de la tala de un árbol, los troncos reposan por varias semanas en el lecho del bosque, de esta forma permiten la propagación de una micro flora que contribuye al futuro desarrollo de aromas. Posteriormente, en el aserradero, son descortezados y secados por hasta 8 meses antes de convertirse en duelas o merrains.

En nuestra planta en Chile, la materia prima se almacena en especiales castillos de madera que permiten mejorar la circulación de aire y curado mediante la exposición al sol, viento, lluvias ocasionales y adiciones extras de agua para su lavado y secado natural por un mínimo de 24 meses.
Este proceso de lavado mediante una aplicación programada de agua y secado de manera lenta y progresiva, tiene como objetivo las reacciones químicas para llegar a la óptima calidad organoléptica y así entregar el potencial fenólico y aromático deseado.